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La Tampografia

Es una forma de impresión por transferencia. El procedimiento por el cual se transfiere una imagen grabada en positivo en una placa de acero, a un objeto
a imprimir, se desarrolla en cuatro fases:

Entintado del Clisé: Una espátula extiende una capa de tinta sobre toda la superficie del clisé.

Limpieza del Clisé: Una lámina metálica pasa sobre éste, de modo que la tinta queda solo alojada en las incisiones.

Entintado del Tampón: Un tampón pisa sobre el clisé y toma la tinta existente en las incisiones.

Impresión del Objeto: El tampón pisa, ahora, sobre el objeto abandonando sobre él la totalidad de la tinta que había tomado del clisé.

El proceso es, por lo tanto, bastante simple en su principio. Por el contrario su teoría es mucho más sutil, porque está referida a ciertas propiedades físicas, muy complejas, relativas al contacto de la tinta con elementos diversos.

Para poder manejar la máquina de manera lógica, eficaz y rápida es necesario comprender el principio de transferencia de la tinta, del clisé al objeto a imprimir.

El tampón, elemento que realiza la transferencia, está realizado en caucho de siliconas. Este material posee la propiedad de no ser fácilmente mojable por los líquidos, tanto que parecería que rechazara las tintas. Esta característica es la que hace que el tampón deposite sobre el objeto, en cada ciclo, la totalidad de la tinta que transporta. Esto es fundamental, pues de lo contrario, el resultado sería una imagen esfumada y/o sucia.

Surge por lo tanto una contradicción aparente en el sistema: el tampón debe repeler la tinta para depositarla totalmente sobre el objeto, pero al mismo tiempo debe aceptar tomarla cuando va a entintarse en el clisé.

Es fácilmente deducible, entonces, que el éxito de la operación depende del conocimiento profundo de estas dos fases.

En la fase de toma de tinta del clisé, ésta se halla bajo la forma de una sustancia relativamente espesa (del orden de los 25 a 30 u) a fin de que la capa superficial se separe fácilmente de la del fondo de la incisión, es decir que al producirse la «toma» una importante cantidad de tinta queda en el fondo del grabado, mientras que la que parte con el tampón tiene solamente un pequeño espesor.

En la fase de «depósito» sobre el objeto, se observan dos parámetros variables.
Primero: la película de tinta que se halla sobre el tampón es muy fina, lo cual le da particular cohesión molecular, por otra parte durante su transferencia, en contacto con el aire, ésta sufre un ligero secado que la vuelve viscosa y pegajosa, mientras que la que está en contacto con la superficie del tampón se mantiene mojada.
La impresión se produce porque la superficie del objeto «tira» mas que la del tampón, en consecuencia la película de tinta se deposita sobre el objeto en el momento del contacto.

Es así que observamos, al optimizar el funcionamiento de la máquina, que las condiciones que facilitan la toma, se vuelven desfavorables para el depósito y viceversa.

Es por lo tanto fundamental conocer con qué parámetros se puede maniobrar, cuáles son sus influencias y cuáles los límites de sus aplicaciones.